Hemos hablado de ansiedad y depresión como consecuencia del impacto emocional de la pandemia por coronavirus. A continuación, vamos a abordar tal vez la más grave de sus secuelas psicológicas: el trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Para entender mejor esta enfermedad recordaremos la película Vértigo, en el transcurso de la cual su director, Alfred Hitchkock, describe de forma magistral un cuadro de TEPT en Scottie, James Stewart, el protagonista de la película.

El TEPT es una herida psicológica o trauma emocional.

Una especie de secuela desencadenada por una situación aterradora, real o amenazante: exposición a la muerte (por desastres naturales, guerras, atentados terroristas, accidentes), lesiones graves, violencia sexual, abusos, etc.

 Los mecanismos a través de los cuales se puede llegar al TEPT son:

1-Por experiencia directa del hecho traumático (vivirlo en propia carne).

2-Estar presente cuando le sucede a otro/s.

3-Saber que le ha ocurrido a una persona afectivamente cercana (familiar, amigo). En estos casos ha de ser violento o accidental.

4-Exposición, reiterada o extrema, a detalles traumáticos repulsivos. Como ejemplo, bomberos que recogen restos humanos, policías criminalistas, personas que trabajan en maltrato infantil, etc.

Esto no es aplicable si la exposición se produce a través de medios electrónicos, TV, películas, etc.

A quienes afecta el TEPT

A cualquier persona, a cualquier edad, que haya vivido un suceso traumático o acontecimientos como la muerte inesperada o repentina de un ser querido.

Según el Centro Nacional para el Trastorno por Estrés Postraumático de Estados Unidos, alrededor de 7 u 8 de cada 100 individuos lo presentarán en algún momento de su vida.

Con motivo de la pandemia por SARS-CoV2 muchas personas han vivido situaciones aterradoras, de una gran tensión emocional, y por lo tanto capaces de provocar un TEPT.

Los síntomas de este trastorno pueden comenzar en el mismo mes en el que ha sucedido el hecho traumático, pero a veces pueden aparecer incluso años después

Para considerar que hay un cuadro de TEPT los síntomas deben durar más de un mes y ser lo suficientemente graves como para interferir con las relaciones o el trabajo

Que personas son las más vulnerables en relación a la actual pandemia

  • Quienes han superado un cuadro grave por Covid-19, en especial los que han permanecido en UCI.
  • Personal sanitario que ha atendido a pacientes afectados por esta enfermedad, sobre todo si las condiciones han sido precarias.
  • Personas en pleno duelo, por fallecimiento de familiar o persona cercana, sin haberse podido despedir de él de manera apropiada
  • Aquellas que han vivido el confinamiento en condiciones de gran precariedad.

Cuadro clínico:

Los síntomas del TEPT suelen ser de cuatro tipos, variando con el tiempo y en función de cada individuo.

1-De reviviscencia:

  • Recuerdos repetitivos, involuntarios y angustiosos del hecho traumático. Revivirlo como si estuviera sucediendo otra vez
  • Sueños perturbadores o pesadillas acerca del mismo
  • Pensamientos aterradores

2-De evitación (evasión):

  • Evitar pensar o hablar del suceso traumático
  • Evitar lugares, personas o actos que lo recuerden.

3-Cambios negativos en el pensamiento y estado de ánimo

  • Problemas para recordar detalles importantes del suceso, como consecuencia de amnesia disociativa, no por daño cerebral, alcoholismo o drogadicción.
  • Pensamientos negativos sobre uno mismo y los demás: “Estoy destrozado”, “no puedo confiar en nadie”, “este mundo es una mierda” “este mundo es peligroso”, etc
  • Tristeza y desánimo la mayor parte del tiempo
  • Desinterés y desilusión por cosas que antes ilusionaban
  • Sentimientos extremos de culpa o vergüenza
  • Conductas autodestructivas (beber en exceso, conducir arriesgadamente, etc.)

4-Hipervigilancia y reactividad

  • Sobresaltarse fácilmente
  • Sentirse tenso y con los nervios de punta
  • Permanecer en alerta constante
  • Trastornos del sueño
  • Dificultad de concentración
  • Irritabilidad, agresividad o arrebatos de ira.

¿Los niños reaccionan de manera diferente que los adultos?

En ellos y en los adolescentes es posible que los síntomas difieran de los de los adultos.

En los niños pequeños (menores de 6 años), los síntomas pueden consistir en:

  • Orinarse en la cama después de haber aprendido a ir al baño
  • Olvidarse de cómo hablar o no poder hacerlo
  • Representar la experiencia traumática en el juego
  • Aferrarse (refugiarse) de manera inusual a sus padres o a otro adulto

Los niños mayores y los adolescentes suelen mostrar síntomas más parecidos a los observados en los adultos.

También pueden presentar conductas disruptivas, irrespetuosas o destructivas o sentirse culpables por no haber evitado las lesiones o muertes.

Del mismo modo, pueden manifestar ideas de venganza