Cuando llega la época de la vacuna antigripal, muchas personas se muestran indecisos sobre sí vacunarse o no. Estas son algunas de sus principales dudas y las respuestas que como médico de familia les doy.

La vacuna de la gripe es un invento de los laboratorios farmacéuticos para enriquecerse

La vacuna antigripal no es un invento de los laboratorios. Es la Organización Mundial de la Salud (OMS) la entidad que, conociendo la gravedad de la enfermedad, selecciona las cepas más comunes a través de la “Red Mundial de Vigilancia de la Gripe“, integrada por Centros Nacionales de Gripe de todo el mundo, cuyo objetivo es detectar los virus gripales circulantes en seres humanos.

Estos centros toman muestras de sus pacientes afectados por la enfermedad y las envían a la OMS, siendo este organismo, a través de un comité de expertos que se reúne dos veces al año, el que determinará cuales son las cepas que probablemente afectarán al año siguiente. Después, remite la información a los laboratorios farmacéuticos de referencia que fabrican la vacuna.

“Cada año la vacuna se ha de actualizar, porque el virus de la gripe está mutando constantemente (sus antígenos de superficie varían) y la del actual no prevendrá la gripe del año que viene”.

Pero, si yo no me resfrío nunca, ¡para qué me la voy a poner!

Porque la epidemia de gripe o influenza puede evolucionar de manera catastrófica.  A destacar la del año 1918, conocida como gripe española, que provocó más de 50 millones de muertes y las de 1957, 1968 y 2009 con más de 1 millón.

En España cada año mueren entre 2.000 y 3.000 personas a causa de la gripe, una cifra que se podría reducir a la mitad con una correcta y extensa implementación de la vacuna antigripal

Es recomendable la vacunación en las personas más vulnerables a ella, los llamados grupos de riesgo. Si usted pertenece a alguno de ellos debería vacunarse, aunque no suela resfriarse. Puede comprobarlo pulsando aquí

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